Sjöwall, Maj y Wahlöö, Per: matrimonio de periodistas y escritores suecos, creadores a partir de 1935, con “Roseanna” de la serie de novelas sobre el inspector Martin Beck, varias de ellas adaptadas al cine. Entre los títulos más sobresalientes están: “El hombre en la ventana”, “Un ser abominable”, “Muerte de un policía” o “Los terroristas”.

Andrea Camilleri: el personaje de sus novelas es el comisario Montalbano, siciliano, cuyo nombre es un homenaje a Manuel Vázquez Montalbán. Las obras más conocidas de Camilleri son: El perro de Terracota, La voz del violín, etcétera.

Massimo Carlotto, escritor italiano: La verdad del Caimán, El misterio de Mangiabarche, Hasta nunca, mi amor…

Friedrich Dürrenmatt, dramaturgo, filósofo y narrador suizo en lengua alemana, escribe originales novelas negras marcadas por la ironía, la psicología y las paradojas del destino. Algunas de ellas son Justicia, El encargo, La promesa, y El juez y su verdugo.

Philip Kerr. Es conocida su tetralogía Berlin Noir. Su personaje es Bernhard “Bernie” Gunther, un comisario “prusiano, pero particularmente puntilloso” (lo que equivale, según lo cánones de la novela negra, a un individuo que relativiza los procedimientos legales según personas y circunstancias) y, sobre todo, antinazi, precisamente en los años treinta (postrimerías de la República Weimar) en los que el nazismo iba calando en gran parte de la sociedad alemana, en particular en los estamentos policiales alemanes.

Stieg Larsson, sueco, autor de La Trilogía Millenium, una serie formada por los siguientes títulos: Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire.

Henning Mankell, autor sueco, creador del inspector de policía Kurt Wallander. Ha escrito una serie de libros en los que el inspector Wallander es el protagonista. Algunos de sus libros son “Asesinos sin rostro”, “La leona blanca”, “Los perros de Riga”, etcétera.

Camilla Läckberg, es una popular escritora sueca de novelas policíacas. Los libros de Läckberg transcurren en o alrededor de su lugar de nacimiento, Fjällbacka, y sus protagonistas son el policía Patrik Hedströn y la escritora Erica Falck. Sus libros parten siempre de un asesinato, y durante su investigación van saliendo a la superficie los secretos y miserias de sus actores principales, habitantes de Fjällbacka. Sus novelas generalmente dominan la lista de superventas de Suecia.[2]

Donna Leon, escritora estadounidense afincada en Venecia. Su personaje principal es el comisario Brunetti: Vestido para la muerte, La chica de sus sueños, Muerte en la Fenice, Mientras dormían…

Petros Márkaris, autor griego, creador del comisario Jaritos: Defensa cerrada, Suicidio perfecto, El accionista mayoritario, etc.

Ian Michael, medievalista y autor de seis novelas policiacas ambientadas en España, publicadas con el seudónimo de David Serafín y traducidas al español en Barcelona por la editorial Grijalbo; su detective es el imperturbable inspector Bernal y algunos de sus títulos son Saturday of Glory, Madrid Underground, Christmas Rising, The Body in Cadiz Bay, Port of Light y The Angel of Torremolinos.

Craig Russell. Autor escocés que ambienta sus novelas en Hamburgo. Su personaje es el comisario Fabel (Muerte en Hamburgo, Cuento de Muerte, Resurrección).

Leonardo Sciascia, importante autor italiano de posguerra, relee el género en obras que gran calado filosófico y sociopolítico. Dos ejemplos de esto son “El contexto” y “El caballero y la muerte”.

Georges Simenon es el creador del comisario, Maigret, que resuelve siempre los crímenes poniéndose en el lugar del criminal, ya que conoce muy bien a las personas y es un gran psicólogo. Caracteriza a Simenon un gran dominio de la descripción ambiental, que sabe hacer primorosamente, y una gran habilidad para crear complicidad entre sus personajes y el lector.

Fred Vargas, pseudónimo de la escritora, historiadora y arqueóloga francesa Frédérique Audouin-Rouzeau: La tercera virgen, Más allá, a la derecha, El hombre de los círculos azules, Huye rápido, vete lejos…

Boris Vian: Publicó, bajo el seudónimo de Vernon Sullivan, cuatro novelas: Escupiré sobre vuestra tumba, Todos los muertos tienen la misma piel, Con las mujeres no hay manera y Que se mueran los feos. Vian aparecía como el traductor de las novelas, y Sullivan, se suponía, era un escritor negro de una intensidad y una sordidez poco usual incluso según los estándares estadounidenses (si se descuenta a Jim Thompson y Chester Himes). Descubierto el engaño, fue condenado por un tribunal a pagar, junto con su editor, una fuerte multa por inmoralidad y a que su libro se retirara de las librerías francesas. Pero desde su aparición las cuatro novelas se convirtieron automáticamente en clásicos. Otras obras “no negras” de Vian son El otoño en Pekín, Jaleosas andadas, El lirio blanco.