No han faltado los autores que también han cultivado el género policíaco o de novela negra en el idioma castellano. En el siglo XVIII eran comunes los relatos en romance vulgar de los llamados guapos, encartados, brigantes, salteadores, contrabandistas, bandidos o bandoleros, como los famosos de Francisco Esteban, que suscitaban la inquietud de los ilustrados que querían prohibirlos; en el siglo XIX seguía atrayendo el género hasta el punto de haberse impreso en veintiún volúmenes los Procesos celebres. Crónicas de los Tribunales Españoles por Agustín Sáez Domingo y José María Muñoz (Madrid: Imprenta de la Revista de Legislación, 1883-1886), algunos de ellos con crímenes espeluznantes. En el siglo XX muchos esritores de temática criminal han tenido éxito y sus obras han circulado profusamente por el mundo, existiendo incluso algunos casos en los que éstas han sido llevadas al cine o a la televisión. Los siguientes nombres son algunos ejemplos de los autores hispanoparlantes más representativos de este género:

 

J. J. Ruiz y Roberto Corroto. De origen español, el malagueño y madrileño respectivamente se iniciaron en el género con la novela “Lawless Island: Persiguiendo el pasado”, primera de una saga que continúa a día de de hoy (Lawless Island).

Roberto Ampuero, chileno, actualmente radicado en los Estados Unidos, cuyas novelas tienen como protagonista a Cayetano Brulé, un pintoresco detective cubano afincado en Chile y que, pese a tener muy pocos recursos, siempre termina haciendo bien su trabajo.

Raúl Argemí, argentino, radicado en Barcelona, España. Ganador del premio Hammet en 2005 por “Penúltimo nombre de guerra”. Su obra se aleja del estereotipo del género policíaco, al no contar con la figura de un detective que busca solucionar un caso. Sus novelas son: El gordo, el francés y el ratón Pérez, Los muertos siempre pierden los zapatos, Penúltimo nombre de guerra, Patagonia chu, chu y Siempre la misma música, con la que ha obtenido el Premio Tigre Juan.

Joaquín Guerrero Casasola. Mexicano, de origen español. Escritor y guionista de televisión. Radica tanto en México como en España (Salamanca). Primer ganador del Premio Internacional de Novela Negra L’H Confidencial en 2007 con su ópera prima Ley Garrote, donde introduce al detective desempleado Gil Baleares, quién también protagoniza El pecado de Mamá Bayou. Ambas traducidas al alemán. Sus obras se caracterizan por un incesante sentido del humor y el empleo de los diálogos rápidos, precisos y mordaces; también por hacer del escenario (México, D. F.) el verdadero protagonista de la historia.

Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges, que bajo el seudónimo “H. Bustos Domecq” publicaron varias colecciones de relatos policiacos protagonizados por Isidro Parodi, un genio que desvela los más enrevesados enigmas desde una celda de la cárcel donde cumple condena.

Eugenio Fuentes, El interior del bosque, La sangre de los ángeles, Las manos del pianista.

Arquímedes González, escritor nicaragüense quien en el 2002 publicó La muerte de Acuario que narra el viaje del detective británico Sherlock Holmes a Nicaragua en 1889 en busca de Jack El Destripador. En el 2009 publicó un libro de cuentos de suspenso, intriga y policíaco titulado Tengo un mal presentimiento. Su novela Abril hace lo que quiere, primera parte de una trilogía de novelas negras, resultó finalista del V Premio Nacional de Novela ciudad Ducal de Loeches de España en el 2010. Además, su novela El Fabuloso Blackwell que trata sobre boxeo, periodismo y crímenes en Managua, ganó el II Premio Centroamericano de Novela Corta en Honduras en el 2010. En el 2011 ganó el IV Premio Internacional Sexto Continente de Relato Negro.

Alberto Fuguet, chileno, es otro buen exponente del escritor versátil que también incursiona en el género de la novela negra, lo cual hace en Tinta Roja. En dicha obra retrata a un aprendiz de periodista, que se ve inmerso en un sinnúmero de casos escabrosos y, que de a poco va aprendiendo lo que es la verdadera crónica roja.

Francisco Galván, madrileño, cuya principal obra negra es Cuando el cielo se caiga, ambientada en los últimos días de la Guerra Civil, con la que ganó la 49 edición del premio Ateneo de Valladolid. En 2008 ha publicado Sangre de caballo, una historia de amor y crímenes en el inframundo de los yonquis y el narcotráfico.

Mempo Giardinelli, escritor natural de El Chaco, Argentina, es autor de novelas negras de acción trepidante ambientadas en zonas rurales, como Luna caliente, obra que le valió el reconocimiento internacional.

Alicia Giménez Bartlett, con obras como Ritos de muerte. Es una de las pocas mujeres presentes en el género.

Francisco González Ledesma, barcelonés, Premio Internacional de Novela Negra 2007, ganador del Premio Planeta y muy popular en Francia es, junto a Mario Lacruz y Vázquez Montalbán, el gran introductor de la novela negra en España.

Félix González Modroño (o Félix G. Modroño), vizcaino, creador del personaje Fernando de Zúñiga, sagaz detective que protagoniza sus, hasta ahora, dos novelas publicadas: La sangre de los crucificados y Muerte dulce, donde se conjuga con maestría el género negro y el histórico.

Gonzalo Lira, estadounidense de origen chileno. Vivió durante toda su infancia en Chile. Su obra más conocida es Contrapartes, una novela a la que el propio Lira define como “ensayo filosófico disfrazado de thriller de suspenso”. La obra ha sido traducida al alemán, francés, holandés y griego. El Publishers Weekly publicó un comentario sobre la misma, en el cual se asevera que es un texto de primera, con una trama compleja y personajes interesantes. En cambio el Kirkus Reviews se refirió al libro como una novela de espionaje deslumbrante y sofisticada, con personajes fuertes y magníficas escenas de acción.

Luis López Nieves, puertorriqueño. Gana el Premio Nacional de su país por su novela El corazón de Voltaire (2005) que sorprende por ser la primera novela epistolar escrita enteramente por medio de correos electrónicos. Esta original combinación de novela negra, novela histórica y novela epistolar, indaga sobre la autenticidad del corazón de Voltaire que se conserva en la Biblioteca Nacional de París. En el proceso, el protagonista descubre secretos que cambian para siempre la historia de Francia.

Juan Madrid, Nada que hacer, Días Contados, Brigada Central etc. Su detective se llama Toni Romano, y varias de sus novelas han sido llevadas al cine o la televisión siendo él mismo el guionista.

Aníbal Malvar, Aquí yace un hombre, Una noche con Carla, Ala de mosca.

Fernando Marías, español, ganó el premio Nadal. Uno de los títulos más representativos de su vasta obra es La mujer de las alas grises. También escribe guiones cinematográficos.

Andreu Martín:, autor en castellano y catalán de novelas violentamente transgresoras. Destacan Prótesis, El procedimiento, Bellísimas personas, etcétera. También es guionista de cine y de cómic.

Jorge Martínez Reverte, español, cuyo detective, Gálvez, protagoniza una serie de novelas del género. Por ejemplo, Demasiado para Gálvez. Martínez Reverte además es periodista.

Eduardo Mendoza, quien, tras acercarse al género en la experimental La verdad sobre el caso Savolta, creó mucho tiempo después un detective, Celedonio, habitual huésped del psiquiátrico, resuelve crímenes en la grotesca Barcelona de El misterio de la cripta embrujada y El laberinto de las aceitunas

Rafael Menjívar Ochoa, escritor salvadoreño. Sus personajes protagónicos son de lo más disímiles: actores radiales, ex guerrilleros, periodistas y policías de secciones especiales, y ninguno de ellos tiene nombre, en la tradición de Hammett. Novelas negras publicadas: Los años marchitos, Los héroes tienen sueño y De vez en cuando la muerte.

Mario Mendoza, Premio Biblioteca Breve 2002: Nacido en Bogotá (1964). Y representante de la novela negra colombiana. Ha publicado: La ciudad de los umbrales (1992), Scorpio City (1998), novela tipicammente basada en un detective, llamado Leonardo Sinisterra, El viaje Loco Tafur (Seix Barral, 2003), editada previamente en Seix Barral para Latinoamérica bajo el título Relato asesino (2001), siendo una mirada desde el asesino, Satanás (Seix Barral, 2002), galardonada con el Premio Biblioteca Breve, y Cobro de sangre (2004), y los libros de relatos La travesía del vidente, Premio Nacional de Literatura del Instituto Distrital de Cultura Turismo de Bogotá en 1995, y Escalera cielo (2004).

Montero Glez. Es un escritor errante y su estilo se parece un poco al de Pío Baroja. Arturo Pérez-Reverte dijo de él lo siguiente: «Hace párrafos que a veces dan envidia, porque son de esos que salen cuando Dios o el Diablo sonríen y te ponen la mano en el hombro». Algunos de sus libros son: Sed de Champán, Cuando la noche obliga o Al sur de tu cintura.

Javier Pérez Fernández, escritor leonés, ganador del Premio Azorín 2006 con la novela La Crin de Damocles una curiosa novela policiaca en la que se enlaza la marginalidad de la República de Weimar en la Alemania agonizante de los años veinte con el nacimiento del nazismo. Tras esta obra publica también La espina de la Amapola, donde de nuevo entrecruza lo histórico, lo político y lo criminal, en una obra de corte realista sobre la financiación de partidos políticos a través de las drogas, la violencia callejera y la presión social.

Rodolfo Pérez Valero, cubano. Uno de los pioneros de la literatura policiaca cubana desde que publicó No es tiempo de ceremonias en 1974. Ganó el Premio Nacional de Literatura Policiaca de Cuba en novela, libro de cuentos y obra de teatro. Sus libros fueron best sellers en Cuba y se publicaron en Argentina, México y países de Europa. La mayoría de sus obras han sido llevadas a la televisión de su país. En los últimos años se ha dedicado al cuento policíaco y es el único autor que ha ganado en cuatro ocasiones el concurso de relatos de la Semana Negra de Gijón. Fue uno de los fundadores de la Asociación Internacional de Escritores Policíacos, AIEP, en La Habana en 1986 y en ese mismo año creó la revista Enigma, junto con Alberto Molina.

Alexis Ravelo, español, escribe novela negra ambientada en las Islas Canarias. Sus personajes tienden a ser más bien gente del lumpen que se mete en problemas que investigadores. Su principal personaje es un ex marinero de vida turbia llamado Eladio Monroy (Tres funerales para Eladio Monroy y Sólo los muertos). También ha creado un personaje juvenil, Jorge “El Gordo” Castro (Los perros de agosto). Además, está publicando una serie de novelas dedicadas al tema de la iniquidad. Hasta ahora, la primera entrega ha sido La noche de piedra, una historia brutal ambientada en una ciudad ficticia.

Rosa Ribas, española, autora de una serie de novelas que transcurren en Fráncfort del Meno (Alemania), protagonizadas por la comisaria hispano-alemana Cornelia Weber-Tejedor. Los volúmenes publicados son Entre dos aguas (2007), Con anuncio (2009) y En caída libre (2011).

Santiago Roncagliolo, peruano, ganador del Premio Alfaguara de Novela 2006 con su obra Abril rojo. En ella, plantea las vivencias de un escrupuloso fiscal, que pretende proceder observando siempre la ley y los reglamentos al pie de la letra. Lamentablemente la realidad es muy distinta de lo que él piensa, lo cual convierte a la novela en un thriller muy audaz y de impredecibles consecuencias.

Lorenzo Silva, autor de una serie de novelas protagonizadas por una pareja de guardias civiles, entre las cuales podemos citar El lejano país de los estanques.

Paco Ignacio Taibo II, mexicano, nacido en Gijón, España. Ganador varias veces del premio Hammet, principal impulsor de la novela negra mexicana. Sus personajes más conocidos son Héctor Belascoarán Shayne, detective independiente y Daniel Fierro, periodista. La Serie de Belascoarán que consta de 10 entregas Días de combate, Cosa Fácil, No habrá final feliz, Algunas nubes, Regreso a la misma ciudad y bajo la lluvia, Amorosos fantasmas, Sueños de frontera, Desvanecidos difuntos, Adiós Madrid y Muertos Incómodos (esta última junto con el Subcomandante Marcos) y su biografía del Che Guevara Ernesto Guevara, mejor conocido como el Che, su biografía de Pancho Villa o Toni Guiteras son sólo algunos de sus muchos éxitos. Es el director de la Semana Negra de Gijón

Goran Tocilovac, serbio, que adoptó el castellano como lengua literaria y todas sus novelas negras han sido publicadas en el Perú, las tres primeras bajo el nombre de Trilogía parisina y el compendio de las cinco obras bajo el título Extraña comedia.

Andrés Trapiello, Premio Nadal 2003: Los amigos del crimen perfecto.

Carlos Tromben, chileno, escribió Prácticas rituales, una novela policíaca muy bien documentada, que narra las incontables peripecias de un juez de Viña del Mar en su intento por esclarecer la desaparición de un andinista italiano en Chile.

Mario Vargas Llosa, peruano, novelista conocido y que también ha tenido coqueteos con el género policíaco. Un buen ejemplo de ello es su novela Quién mató a Palomino Molero.

Manuel Vázquez Montalbán: el Chandler español, con su Carvalho cincuentón, voyeur, gastrónomo y que quema libros, su fiel Biscúter, y su novia la prostituta Charo. Los Mares del Sur, Los pájaros de Bangkok, Asesinato en el comité central, Milenioetc.

Rodolfo Walsh, argentino, nacido en Choele Choel y radicado en Buenos Aires. Fue corrector de pruebas de imprenta, periodista y escritor. En el género policíaco escribió sólo cuentos en los cuales Daniel Hernández, un corrector de pruebas, criptólogo aficionado y ávido lector, colabora en la resolución de diversos casos a cargo del Comisario Giménez, personaje que en sí es secundario en sus cuentos. Sus tres mejores relatos son: (El misterio de las pruebas de imprenta, Variaciones en rojo y Asesinato a distancia) se encuentran recopilados en un libro que lleva el nombre del segundo de los cuentos. Utilizó luego elementos sacados del género policíaco negro para escribir sus tres novelas de no-ficción Operación masacre, El caso Satanovsky y ¿Quién mató a Rosendo?

Daniel Teobaldi, argentino, autor de novelas en las que lo policial se ve atravesado por los conflictos familiares que forman parte del pasado de los personajes y sus consecuencias psíquicas. Un lento crepúsculo, La ciudad del agua y La dama del bosque. En esta última novela aparece el personaje del inspector de investigaciones Darío Salvi, protagonista de otras novelas como El hombre de la montaña, El benefactor.

Enrique Aurora, argentino. Sus novelas policiales introducen un juego inteligente con el humor negro y con el absurdo. Una noche seca y caliente y Lectura perpetua.

Ramón Díaz Eterovic, chileno. Es conocido en el medio por haber creado a Heredia, un detective solitario, escéptico y bohemio que se desliza por las calles de Santiago.Entre sus novelas destacan. Ángeles y solitarios y Nadie sabe más que los muertos.

Rogelio Guedea, mexicano que reside en Nueva Zelanda. Autor de Conducir un tráiler (Random House Mondadori 2008), con la que ganó el Premio Memorial Silverio Cañada en 2009, a mejor primera novela en el género negro y policial en la Semana Negra de Gijón, y 41 (Random House Mondadori 2010), ambas parte de una trilogía.